miércoles, 13 de junio de 2012

La Prudencia (Primera parte)

"El número de locos es tan grande,
que la prudencia se ve obligada a
ponerse bajo su protección."
 San Agustín de Hipona

"En verdad, prefiero una silenciosa
prudencia  a una tonta locuacidad."
Marco Tulio Cicerón
 
"Gran parte de la prudencia
consiste en preguntar."
Francisco de Vitoria


La prudencia es "la capacidad de analizar y comprobar información antes de tomar una decisión, evaluando las consecuencias." Por otro lado, la RAE, señala que prudencia proviene del latin prudentĭa, y que significa: templanza, cautela, moderación; sensatez, buen juicio y, como relativo a una de las cuatro virtudes cardinales, consiste en discernir y distinguir lo que es bueno o malo, para seguirlo o huir de ello.
Algunos de sus contravalores: imprudencia, negligencia, precipitación, desconsideración. (1).

La prudencia, tarde o temprano nos pone frente al espejo y nos permite ver aquello que evitamos confrontar, que no queremos ver, que dejamos de lado con el correr de los años. La prudencia exige hablar con la verdad, evitar el apasionaiento exacerbado, no caer en posturas maniqueístas. La prudencia pues, no es para echarla en el fondo del cajón y dejarla de lado. ¿Alguna vez te han dicho imprudente? A mi si y no me he detenido a pensar en el significado profundo de la palabra. Imprudente no es sinónimo de tomar decisiones pensadas, medidas, consideradas, comprometidas muy por el contrario, implica arrebato, apasionamiento mal enfocado, enojo, frustración, "acelere".

Tengo la impresión de que si algo flota en el ambiente político es la imprudencia acompañada de posturas extremas e irreflexivas que no hacen otra cosa más que confundir y desconcertar a unos y otros. La imprudencia también está presente en nosotros los ciudadanos, ya sea por que nos dejamos llevar, ya sea por ignorancia, ya sea por irreflexivos. En una palabra, estamos siendo intolerantes.
Vayamos por partes, hagamos un poco de memoria, ¿qué nos ha ocupado en los medios más o menos la últimas dos semanas? A nivel internacional, la terrible e irracional situación por la que atraviesa Siria; la crisis griega y la crisis española con sus correspondientes posibles rescates. ¡Ah! claro, sin dejar de lado el 60 Aniversario de la Reina Isabel de Inglaterra. La carta de invitación que deben llevar los mexicanos para entrar a España. Que si Hugo Chávez se muere, que cómo se mostraba al inicio de su mandato. Por supuesto el accidente donde la desacreditada Linsday Lohan desbarató su lujoso deportivo o el último escándalo de Madona en los países árabes donde se descubrió un seno. 
Sólo por citar algunos ejemplos en el candelero mediático. Es así que vemos cómo los días se desgranan como una granada de esas que se llenan de "piedras jugosas" de un rojo brillante.Es así que en el caso de México, bueeeeeno, también tenemos para aventar para arriba, dejando de lado tantas cosas que en lugar de preocuparnos nos deberíamos ocupar. Quizá comenzando por uno(a) mismo(a) preguntándonos qué es la ciudadanía y cómo me veo yo como ciudadano(a), ¿soy una persona activa que aporta y trabaja por la búsqueda y el logro del bien común?, ¿soy alguien convencida(o) de que con ir a votar cada vez que es necesario, es más que suficiente y luego sólo quejarme de las pequeñas y las grandes cosas que nos dañan como parte de este maravilloso y terrible país?, ¿soy un(a) ciudadano(a) que no hace otra cosa más que quejarse una y otra vez por todo lo que se deja de hacer? ¿Qué responderías a estas preguntas? ¿Te reconoces como una persona que trabaja por ser cada día un(a) mejor ciudadano(a)?
En México, también suceden cosas como el inicio, hace algunas semanas, de unas campañas desganadas y tediosas para llegar a la Presidencia de la República, a la gubernatura de algunos estados así como presidencias municipales además de senadurías. Entre amores y desamores, dimes y diretes, corrieron los primeros días con un dispendio publicitario de unos y otros que no habla bien de ninguno; desde luego, a mayores ingresos, mayor cantidad de presencia, hélos ahí a los cuatro flamantes candidatos (¿candidotes?) siendo parte de la contaminación visual, auditiva y de desechos; campañas mediáticas por demás impresionantes, inisisto,  por el dispendio que representan y por quienes pagamos como ciudadanos que cumplimos con nuestros compromisos fiscales. Por ejemplo,  junto a un espectacular "totalmente palacio", uno de un candidato que "por México se compromete y cumple"; en otra calle, a un lado de otro enorme anuncio podemos leer "por tí soy hombre", y luego uno de la candidata afirmando "Josefina diferente"; al anuncio de "Yo soy TELCEL, nací siendo TELCEL", un amoroso "El cambio está por venir" y para terminar, junto a "el agua ligera", el del candidato "Quadrado", "la nueva alianza es contigo".
Ahora que si vamos al recuento en TV, radio e internet, de una u otra forma es todavía más excesiva e invasiva, están en todos lados hasta en nuestros correos electrónicos supuestamente "privados", hemos recibido "n" cantidad de llamadas para hacer encuenstas en nuestros teléfonos de casa y celulares; ya nos hablaron de compromisos, diferencias, amores y quadriaventuras metafóricas. Ya nos contaron cómo eran de niños. Ya vimos las fotos del pejecito, jugando en la campaña de su padre. Al copetudo abrazando "ñoras" como la que le quizo plantar un beso en la boca o corriendo al baño. Sin mencionar los besos de Javier Sicilia. Hemos visto a Doña Josefina dibujándose y desdibujándose hasta llegar a los huevos y las gallinas. Ya transitamos del amor a la guerra sucia hasta los nuevos "complós". Ya se hicieron y deshicieron unos y otros porque pareciera que cada uno, incluida Josefina, tuviera en sus manos la verdad y la fórmula mágica para tener un mejor México.
Hemos pasado por dos ¿debates? por favor asignen un profesor que asesore a los productores y al IFE sobre técnicas de debate y de negociación, quizá así, no nos quedaríamos con esta sensación de vaciedad y desazón. Con tantos espacios para la risa porque si no son así nos pondríamos a llorar. Pareciera que asistimos a la muerte de la prudencia y al homenje por la desaparición del sentido común (hace algunos años circuló por la red una nota donde se anunciaba su muerte. 
En contraparte, perdiendo fuerza, la presencia de la violencia constante que azota al país, de la cual pareciera que los únicos responsables son los de arriba. Estamos tan entretenidos con las "interesantes" campañas, que acostumbrados a oír de los asesinatos entre sicarios, que ya ni caso les hacemos.
Una presencia casi permanente, es la aparición cotidiana de notas relacionadas con los maestros inconformes por la calidad, por las evaluaciones, por la necesidad de que se preparen, los menos quizá por sus condiciones laborales en cuanto a ingresos, horarios, número de grupos a atender y quizá, solo quizá pase por nuestras mentes que los alumnos de esos inconformes están perdiendo oportunidades para el futuro.
En medio de esto las organizaciones que luchan por la paz, algunas con principios firmes e indiscutibles, algunos más dejando mucho que desear por su virulencia, por su segmentarismo, por la radicalización de sus posturas, vemos como unas y otras se desvanecen de los medios de comunicación, así, "discretamente", "calladamente".
Acontecimiento por acontecimiento, pareciera que pasa por la balanza de la conveniencia política, para que sea enarbolado como posible causa para el engrandecimiento o el descrédito. La lista es intermibable. Pasan de largo luchas como la de los padres de la Guardería ABC, las muertas de Juárez (no han dejado de estar vigentes), las amenazas de muerte en contra de Alejandro Solalinde, la lucha constante de una Lydia Cacho, por citar unos poquitísimos ejemplos.
Una presencia no medida en estos tiempos y que ya había dado evidencia de su fuerza en la Primavera Árabe, es la de las redes sociales, prácticamente todo pasa por ahí, todo se filtra con cristales de diversos colores dependiendo de las convicciones, de las creencias, de la posición de los integrantes de las redes, en particular la de los twitteros, habría que hacer un conteo de las veces que han llevado a "trending topic" muchas de las cosas que ocurren a nuestro alrededor. Es en las redes donde se juegan los mejores ideales y causas frente a una falta de prudencia manifiesta en intolerancia que da miedo. Es en la riqueza de pensamientos o en la miseria de dichos que se construye la información que fluye más rápido que otros medios.
Ahora bien, pasados los primeros "tímidos arrebatos" de las campañas, el 11 de mayo, las cosas dieron un giro, la sociedad dormida comenzó a despertar, muchos jóvenes reaccionaron y respondieron al reclamo-demanda de sus profesores de ser ciudadanos(as) activos(as), de no quedarse callados ante la injusticia, ante los tremendos problemas que agobian a nuestro país. Los profesores, entre felices y aterrados vimos que nuestros chavos, ya no están dispuestos a no hacer nada, vimos con orgullo que el reclamo constante para que argumenten y se hagan escuchar, se volvía una realidad. 
Las imágenes de un EPN desencajado y luego burlón circularon por todos los medios habidos y por haber, el "desacato" de correr de su casa a un "intocable" provocó una radicalización de puntos de vista como pocas veces se ha podido observar y luego, la respuesta: "Yo soy 132" y de nuevo, la descarga de dimes y diretes.
Dejo aquí la primera parte de este escrito al que he llamado de manera sencilla "La Prudencia". Está resultando muy largo por lo que continuaré en una segunda nota donde les compartiré mis "piensos" acerca de los movimientos encabezados por jóvene estudiantes universitarios y algunas de las observaciones que puedo hacer.

P.D. Música de esta tarde, ¿qué tal un poco de Jazz Blues Injection


 Referencias:
1) Valores humanos, en: http://valores-humanos.blogspot.mx/2008/01/la-prudencia.html
2) Prudencia. RAE, en: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=prudencia

martes, 12 de junio de 2012

Les comparto un reclamo para el IMSS ¿Por qué?

Les comparto esta queja que responde a la impotencia y a la rabia de no poder hacer más en este momento, como tantas cosas que ocurren en nuestro país, ¿cuánto más? ¿cuántos más atropellando, haciendo su trabajo al aventón, dilapidando el dinero de los impuestos que son pagados por la ciudadanía. Los servicios del IMSS NO SON GRATIS, mucha gente cree que sí, ¡claro que no! Como trabajadores, pagamos, como dueños de empresas, pagamos, como parte de um¿na organización, pagamos. ¿Por qué entonces aceptar malos tratos, atentados contra la dignidad de las personas, contra la equidad, contra la responsabilidad?
Debajo del logo, dice "Seguridad y Solidaridad Social" y bueno, sus siglas, un poema: Instituto Mexicano del Seguro Social. El logo es algo así como una mamá arropando a su hijito y a la vez, la alas de un águila arropan a ambos... seguro alguna vez fue un sueño, una causa, un motivo de orgullo.

Guadalajara, Jal., 12 de junio de 2012

Dr. Jesús Valdez Garza
Coordinación Delegacional en el Trabajo
Centro Médico de Occidente


A quien corresponda:

                Por este conducto me permito manifestar mi inconformidad respecto a una serie de situaciones que he debido enfrentar y que a continuación expongo:
  1. El día 29 de septiembre del año pasado fui operada para reponer la prótesis de mi cadera de derecha, misma que se fracturó por uso a principios del mes de junio de 2011 provocando con esto que me vea impedida para caminar.
  2. En enero del año en curso, el material que me fue colocado (en la cirugía de septiembre) se desprendió dando motivo con esto no poder reincorporarme a mi trabajo.
  3. Debido al desprendimiento del material que, dicho sea de paso no fue el correcto, y de la prótesis, sigo sin poder caminar, permaneciendo en mi silla de ruedas y en la necesidad de que la incapacidad que he recibido a lo largo de este año, no me sea suspendida (ya lo han hecho) ya que no ha dependido de mí que en el Centro Médico se siga esperando autorización y entrega del injerto de hueso para la cirugía de cadera que espero desde hace seis meses, autorización que debe ser dada en la Ciudad de México.
  4. Es importante señalar que el hueso y prótesis se fracturaron durante los ejercicios de rehabilitación.
  5. Dada mi situación, al pasado 7 de mayo de 2012 hice entrega de los papeles y radiografías que me fueron solicitadas en Medicina del Trabajo de la Clínica 171 (ubicada en Las Águilas) con el fin de tramitar una prórroga de la incapacidad de la cual soy beneficiaria desde hace aproximadamente un año.
  6. Después de varias vueltas y de tener que aguantar el maltrato de las personas a cargo, de tener que gastar una y otra vez en taxis y de tener que trasladarme a riesgo de empeorar mi situación.
  7. Después de no recibir atención porque “no había médico que supliera”, finalmente me dieron cita para el 28 de mayo, me atendió la Dra. Ruth Gabriela Campos quien a diferencia de los demás me trató con respeto, escuchó mi reclamo y mi necesidad, atendiendo a mi caso, y emitiendo el dictamen correspondiente para que en Medicina del Trabajo fuera atendida mi petición de extensión de incapacidad.
  8. Por otro lado, a fin de que los derechohabientes seamos atendidos, debemos hacer fila con el fin de que se nos entregue una ficha, para obtenerla una debe llegar a las 5 de la mañana, dado que al día se entregan 25 fichas mismas que son dadas de manera grosera y por ende, poco respetuosa atentando con esto al derecho de trato digno que tenemos todas las personas.
  9. Otra situación que he debido enfrentar es que para obtener informes, en la puerta izquierda  de Medicina del Trabajo de la citada Clínica 171, hay un letrero que incida “no toque, no se dan informes” por lo que si alguien se atreve a asomarse, incluida yo, somos tratados con altanería y prepotencia que, lamentablemente es muy común en las áreas de atención al derechohabiente.
  10. Finalmente, después de varias vueltas, logré pasar con la Dra. Ruth Gabriela Campos quien a diferencia de otros médicos y empleados del IMSS, y como ya lo señalé, con corrección y de manera eficiente nos atendió, pero ahora el problema es que en mi Expediente cuyo número de afiliación es el 1280630709-1 con el nombre de  ALEJANDRA MIRANDA BALLESTEROS, se señala que tengo 112 años con 5 meses por lo cual detuvieron los trámites sin mediar más explicación. Yo nací en el año de 1963 como consta en mis papeles y en mi número de afiliación, tengo 49 años, no nací en el año de 1900 y no tengo 112 años.

Por lo antes expuesto, solicito de la manera más atenta lo siguiente:
1.       Que alguien me de respuesta de cuándo llegará el hueso que se necesita pues con el paso 8de los meses mis piernas se están atrofiando.

2.       Que a la brevedad se corrija el error en mi expediente, no tengo  porqué estar discutiendo acerca de algo que es fácilmente comprobable.

3.       Ser tratada con respeto y dignidad como todas las personas merecemos.

Atentamente,
 
ALEJANDRA MIRANDA BALLESTEROS
N° Afiliación: 1280630709-1
 

viernes, 18 de mayo de 2012

No dudes, ya no dudes para despertar

A lo largo de los últimos días me he mantenido observando lo que ocurre: las reacciones, el comportamiento en las redes sociales, además de leer que los ánimos se han exacerbado. A ratos siento una profunda inquietud, a ratos, ocasionalmente, ante comentarios bien fundamentados me permito ser parte de lo que circula en la red, a ratos, yo misma participo de algunos de los post que son chistosos pero inteligentes pues en la broma se contienen sentimientos que quizá de otra forma sería difícil expresar.  Leo notas, artículos; escucho la radio, veo programas de discusión, noticieros, leo el periódico y creo que en común tenemos que sabemos que la política mexicana, bajo el formato actual, se ha agotado y que los políticos se resisten a asumirlo y no se atreven a hacer cosas distintas, salvo decir "que son diferentes". En estos días he seguido las posturas que van definiendo aquellos que fueron mis alumnos y a los cuales en muchas ocasiones les exigí una y otra vez que aprendieran, que observaran, que se expresaran con ideas sustentadas, que cuestionaran, que no se quedaran callados ante las cosas que nos van fracturando la vida, los hechos que roban la paz de las personas, las acciones que pareciera que su único fin fuera dejarse llevar y no pensar, los actos que vulneran la dignidad y la integridad de las personas. Que decidieran informados, no sólo por dejarse llevar por la corriente, la costumbre o peor aun, la indiferencia. Ayer por la tarde vi a una señora que vendía semillas de a $5.00 en un crucero de la ciudad con una flamante y muy delgada playera que promocionaba al PRI y al PVE, y pensé, ¿Será que realmente le apuesta a Peña Nieto y al futuro que podemos entrever, o será que la playera sólo ayuda temporalmente a solucionar su necesidad de vestido? Hace unos minutos ví a un limpiaparabrisas con una playera igual pero ya ennegrecida. En la noche, en las noticias, escuché al Rector de la UNAM afirmando que los jóvenes estudiantes deben hablar porque es su derecho, deben expresarse porque para eso son educados,  deben saber fundamentar sus posturas. Después del incidente en la IBERO, de ver los vídeos de los grupos de jóvenes aparentemente enfrentados y de leer la postura de los directivos y académicos de esta institución, puedo afirmar que las instituciones académicas, las siempre vistas como rectoras, de alguna manera del pensamiento de muchos mexicanos, están asumiendo su responsabilidad histórica e inevitable de permitir el ejercicio del libre albedrío, del libre pensamiento, de la libre expresión entendiendo que los costos pueden ser altísimos, reconociendo que son los jóvenes quienes tienen la pasión, la fuerza y la imaginación para generar cambios de raíz. Yo pertenezco a la generación posterior al 68, me tocó primero desde mis ojos y pensamientos de niña de no más de 7 años, entender que algo ocurría pero que no me lo iban a decir porque "no lo iba a comprender" y "porque los niños no opinan", pertenezco a la generación que fue aprendiendo del 68 preguntando, hurgando en libros, en notas periodísticas, escuchando al amigo más grande que uno y que le tocó estar en la UNAM justo en los tiempos de los "desórdenes estudiantiles".  Yo pertenezco a la generación que aprendió del 68, del 71, que vio transcurrir los años y que en cada aniversario de la Matanza de estudiantes, aparecían en cualquier muro, de cualquier ciudad de México, pintas con la leyenda "2 de octubre no se olvida". Yo pertenezco a una generación de personas que creció entre el rigor y el aprender a expresarse; una generación que mayormente guardaba sus inquietudes porque no éramos adultos y no entendíamos y pareciera que tampoco éramos capaces de pensar y así, en nuestra burbuja de confort in confortable, fuimos aprendiendo a dejar pasar, a dejar hacer, a permitir y a permitir y a permitir. Estábamos demasiado ocupados con nuestras vidas, demasiado preocupados por tener una carrera, un buen trabajo, los mejores amigos, las mejores ventajas para la vida. Yo pertenezco a la sociedad dormida que ante una crisis y otra no ha hecho otra cosa más que bajar los brazos, esa sociedad que el "error de diciembre" lo miró con incredulidad y la declaración de guerra del ejército zapatista al gobierno mexicano prácticamente le pasó de largo. La sociedad mexicana cada vez más dormida, en su mayoría más preocupada por la inmediatez que por las cosas de fondo que debían resolverse. Hoy recibo un mensaje de un alumno compartiéndome una liga y pidiendo mi opinión al respecto. Creo en los jóvenes, creo que pueden mover al mundo, creo que se enfrentan a un mundo heredado, que no pidieron y que, sin embargo, deben tomar entre sus manos y sacar adelante. Creo en los jóvenes que piensan, que trabajan ya que, no importa el tiempo que pase, siguen luchando por un México mejor para ellos y el día de mañana para sus hijos. No puedo evitar recordar dos películas que vi con muchos de ellos, la primera, El Estudiante, una muestra de lo que pueden ser capaces los chavos cuando se confía en ellos. La otra, wall- e, como la representación de ese mundo que vemos cada vez más cercano y que no queremos que llegue. Creo en los jóvenes que piensan en serio, que aceptan retos, que luchan por lo que creen y, más importante, que se informan para sustentar esas luchas. Hoy, pequeños grupos de estudiantes comienzan a manifestarse, hoy hicieron una marcha, no asistieron muchos, pero fueron suficientes. Sus peticiones son absolutamente válidas: derecho a la información y transparencia en el proceso electoral. ¿Es mucho pedir? Creo que es lo menos que cualquier ciudadano(a), de cualquier edad, de cualquier estrato social y nivel económico puede pedir. Se critica la forma, ¿había otra ante la manipulación de información, de personas, de situaciones? Creo que ocurre como en el 94, los zapatistas se levantan en armas porque de otra manera, lo sabían, no serían escuchados. Al alumno que pide mi opinión le digo, estoy de acuerdo en que los jóvenes se expresen, que busquen maneras pacíficas de entendimiento en la medida que se las permitan, que encuentren los espacios para expresar sus puntos de vista, que luchen por lo que creen, que asuman su responsabilidad histórica para cambiar este México tan amado. P.D. No dudes, ya no dudes para despertar a este México tremendo y maravilloso. -- Desde Mi iPad

lunes, 14 de mayo de 2012

Entre dimes y diretes

Cómo es que un proceso que debiera ser transparente y claro para todos(as) los(as) ciudadanos(as), se ve una y otra vez lesionado por falta de:
1. Seguimiento a las reglas del juego.
2. Intenciones poco claras dotadas de una obviedad a veces insultante.
3. La pérdida de legitimidad del quehacer honesto de las prácticas que debieran ser en los hechos la representación de una vida democrática plena.

Asistimos a una especie de guerra a muerte por el poder por demostrar lo indemostrable, provocando a veces sorpresa, otras ironías, unas más burlas, muchas reprobación; llevando a la ciudadanía a divisiones que tristemente parten de una visión sesgada o ¿cegada? de la realidad política de un México que no termina de crecer y mucho menos de madurar.

Cansados de los spots publicitarios con los que nos atiborran en la TV a ciertas horas del día, una y otra vez somos observadores de las maravillas que el PRI ofrece para tener un México que seguro llegó solo a la condición en la que se encuentra. Seguro borró de un plumazo un Estado alimentado del mito presidencial, de una clase política convencida de tener derecho a lo que sea por el sólo hecho de pertenecer a ella y ostentar un poder que no creían pudiera írseles de las manos como sucedió hace doce años.

Asistimos a la propuesta de una Josefina diferente que en el día a día se ha ido desdibujando, se ha ido apagando, a pesar de que todavía son muchos quienes apuestan o al partido que representa o a la oportunidad de dar espacio a la mujer en la Meca del poder político mexicano. Poco a poco, se achica, se aleja del sueño de llegar a tener en nuestro país a la primera mujer Presidenta de la República. Simple y sencillamente está ubicada en medio de dos individuos que lo único que es evidente, es que desean tener poder. Uno simplemente la ignora y el otro, jugando a que "no hace nada" busca ponerla en evidencia de los hierros cometidos a los largo de su carrera política actual y pasada.

El tercero es un animal político, un viejo y mañoso animal, enarbolando una bandera que en absoluto le queda, le aprieta o le sobra, pero no le queda. La República amorosa que propone está tan lejos de aquel que hace seis años vociferaba haber sido robado en las urnas; que incluso juró, según él como legítimo Presidente de la República, mientras que en medio del escándalo por no otorgar el voto por voto, casilla por casilla, dio lugar a que este animal político llamara, "Presidente expurio" a Felipe Calderón Hinojosa.

Todavía hay un cuarto individuo que se debate entre una legitimidad inexistente y el servilismo en pro de una de las mujeres más poderosas del país y que pasará a la historia como uno de los personajes de más triste recuerdo por el daño casi de muerte en contra de la educación de calidad a la que todos(as) los(as) mexicanos(as) tenemos derecho.

Tantos dimes y diretes, tanta publicidad innecesaria, tantísimas encuestas imposible de darles credibilidad, tantos espectaculares, tanta presencia en radio, en televisión; tantos ojos observando, tantos oídos escuchando para que por uno u otro de estos cuatro personajes nos traten insultando a nuestra inteligencia, a nuestra capacidad para ejercer nuestro libre albedrío a través del voto razonado. Tantas mentiras, tantas simulaciones, tanto dispendio no por México, sino por el poder.

Me considero una ciudadana activa, me considero una comprometida, alguien enamorada, apasionada de su país, orgullosa del mosaico que es nuestra cultura, admirada de su riqueza, de su historia tan compleja. Me considero una mexicana que busca estar informada y que pretende no dejarse llevar por una postura radicalizada.

Sueño con un México más justo, más honesto, más equitativo, más tolerante. Con un México curado de males como la corrupción, el arribismo, la mentira, la impunidad. Sueño con un México cuyas heridas se estén recuperando, donde la razón y el compromiso sean una realidad, donde el costo en contra del mal gobierno, del crimen organizado en cualquiera de sus facetas realmente esté valiendo la pena.

Sueño con un México donde el rico lo sea porque ha trabajado y ganado con su esfuerzo lo que tiene, donde el pobre vea un futuro mejor que el que tiene en este momento. Un México en el cual las oportunidades sean aprovechadas en beneficio de todos sus habitantes, si este sueño que estoy segura no es sólo mío se pudiera concretar, seguro tendríamos verdaderos gobernantes, a la altura de un México mejor en todos los sentidos.

No quiero un copetón al frente de los destinos del país, no quiero una mujer diferente que se eclipse con rapidez, no quiero un amoroso resentido y necesitado de poder, no quiero un individuo que por más que se pueda lucir, sólo busca permitir a su jefa conservar el registro de un partido que poco entiende de democracia aunque el discurso diga lo contrario.

Me da tanta tristeza adoptar una postura de votar "por el menos peor", esto no es lo que he enseñado a mis estudiantes a lo largo de los años, esta no es la razón de ser como docente. Es aquí donde me encuentro, en contra de mi voluntad, impotente y enojada, buscando ejercer mi derecho al voto en medio de un terreno yermo, aparentemente sin un futuro prometedor, entre dimes y diretes.

P.D. Mientras en las noticias, asesinatos, mutilados, zetas y cárteles, gasolinazos. Mentiras y silencios. Comienza la temporada de huracanes. Desempleo, indignados, crisis de todos tipos, sequía, calor y más calor, tráfico vehicular, abusos y aun así, los colibríes llegan a mi balcón a alegrarnos con sus gorjeos tan particulares y su diminuta presencia maravillosa.


-- Desde Mi iPad

Ubicación:Lira,Zapopan,México

domingo, 8 de abril de 2012

Cultura de donación o la ceguera de unos y otros

Hace unos meses comenzó la búsqueda para lograr que cuatro personas donaran sangre para mi hermana. Ella pasa por un tiempo mucho más complicado que nunca: en las semanas por venir se definirá su futuro como ser con limitación motriz pero de alguna manera independiente o de quedar confinada a su silla de ruedas de aquí en adelante. Ella, como siempre lo he dicho, es valiente, muy valiente, sigue luchando con su sonrisa, con esa mirada que guarda el dolor, la soledad, la tristeza de tantos sueños rotos, de tantos planes truncados. Como siempre, nos muestra buen ánimo, bromea, busca hacer cosas que le mantengan la mente ocupada.
Mi hermana no está grave pero necesita que el proceso que vive, se pueda superar. En este futuro que viene, se avizoran dos cirugías, una para retirar lo que se ha dañado en su cadera y otra para colocar la prótesis que se rompió después de la reposición que hicieron hace algunos meses.
Ha pasado por montones de cosas: la rotura de uno de los tornillos que detenían una prótesis al iliaco; luego una cirugía aparentemente exitosa que primero llevó a una hemorragia, luego a la formación de dos trombos, después a la rotura de una prótesis que fue colocada sin ser la adecuada y ahora la espera,la larga espera del futuro que confiamos se resuelva a favor de ella.
Durante este tiempo, mis amigos, muchos de ellos nos han apoyado con sus palabras de aliento, con sus oraciones, preguntando por la situación de mi hermana, re-enviando nuestras peticiones para conseguir donadores o echando porras. En este proceso he conocido gente anónima que nos han acompañado de manera constante, no se van, no nos dejan, nos dan palabras de aliento, están andando a nuestro lado en el silencio del teclado y de las pantallas de nuestras computadoras pero con la fuerza de sus palabras: @donaenvida, @adas, @ ¡Gracias!
Ha sido muy difícil reunir a los donadores, finalmente, sólo falta uno. Desde la red han surgido voluntarios a quienes les hemos enviado los datos pero luego no hemos sabido nada más. Mis amigos de Dona en Vida y Posible Donador, me han preguntado si he sabido algo y pues no, no he sabido más de los voluntarios. De alguna manera, sabía lo que representaba donar sangre en los bancos del IMSS, ahora tengo la plena certeza de porqué, especialmente esta institución permanece de manera constante en números rojos en cuanto a donación: su trabajo parece más una campaña de NO DONACIÓN... Pareciera que la labor de quienes laboran, particularmente en el Banco de Sangre del Centro de ESPECIALIDADES médicas de Occidente, es que los voluntarios de verdad y los obligados por las circunstancias, mejor no donen...¿Qué es esta situación indignante, tan sin razón de ser?
A continuación anexo el relato que hizo uno de mis hijos, donador voluntario en cada oportunidad que tiene:

Donación de Sangre
Diría que he tenido la oportunidad de donar sangre en cinco ocasiones, pero en realidad he tenido muchas más oportunidades de hacerlo y solo he aprovechado cinco. Aunque es una actividad gratificante, con resultados de valor incalculable, es también un proceso tedioso que a veces involucra perder el tiempo soportando tratos ofensivos. Se entiende lo delicado de la situación, todos queremos recibir sangre segura y eso amerita que los donadores cumplamos con muchos requisitos específicos, podría parecer exagerado pero que tiene su razón de ser. Las condiciones para donar no se discuten, al contrario, aplaudo que en todas las instituciones en que he donado sangre han seguido los lineamientos de seguridad al pie de la letra, pero no es raro que nos traten como si nadie hubiera hecho ni la más mínima recomendación en cuanto a los modos propios de dirigirse al paciente.
Las primeras dos veces doné sangre en campañas de donación de mi universidad, en un ambiente académico en que los alumnos de carreras del área de la salud participaban en el proceso de entrevistas y de recolección y análisis de muestras, bajo una supervisión estricta. Se trató de un excelente esfuerzo por contribuir a mejorar la cultura de donación de sangre tanto en el público general como entre profesionales de la salud en formación. En otras dos ocasiones acudí al medio privado a donar, por tener conocidos internados que requerían sangre, el trato fue excelente. Uno de esos dos hospitales no aceptó mi donación, ¡por que tenían lleno el banco de sangre! En ese lugar, luego de que tomaran una muestra inicial, me llamaron al consultorio médico y me explicaron de forma privada que en ese momento solo necesitaban sangre O- (yo tengo A+) pero que los resultados eran adecuados y que podría donar en otro sitio donde hiciera falta… Que son la inmensa mayoría.
Y por tener familiares internados, he tenido que donar en instituciones públicas, experiencia que amerita describirse con detalle (para que tome usted sus precauciones), con algunos ejemplos de mi última visita: Hay que llegar a las cinco de la mañana, no importa que el personal llegue hasta las siete u ocho, hay que apartar lugar. Debe ir la persona que va a donar porque la ficha no se le puede dar a alguien que aparte el lugar por mí; no importa si soy un profesor de 5° de primaria y ese día aplico examen o si soy controlador de tráfico aéreo y esa mañana coordinaré el aterrizaje de miles de personas, si no estoy ahí desde el principio (aunque pierda 6 horas en fila) no me tomarán en cuenta. Hay que aguantar que la gente me trate como si yo ya supiera los detalles del procedimiento y de manera intencionada no hiciera caso: el guardia de seguridad me dijo a gritos que corrigiera los datos de mi paciente porque ella no estaba internada en el Centro Médico de Occidente en la especialidad de traumatología, sino en “Especialidades”, tomé la pluma que una hora antes me había prestado para escribir, seguía sobre la mesa, y volteó a gritarle al resto de la fila que ya no iba a prestar plumas para las correcciones…
La gente es rechazada de manera pública: una enfermera se pone a recitar las condiciones para donar frente al grupo de 40 personas, entonces alguien levanta la mano y dice “yo terminé mi tratamiento antigripal hace cuatro días, no cinco” y la enfermera le pide que se retire y luego voltea a decirnos a todos que los que se están yendo es porque no leyeron bien los requisitos pegados en la pared de la entrada. La toma de muestras de sangre es hecha con prisa: el químico encargado no usaba guantes y no se lavaba las manos entre un paciente y otro, después de la punción nos presionaba la herida con el algodón sucio que usó para limpiar la piel, daba las instrucciones a media voz y si no obedecías inmediatamente hacía un gesto y decía ahora sí con buen volumen “¿qué no me entendiste?”. En ambas instituciones públicas la entrevista médica, el proceso de sangrado y el de recuperación han sido aceptables, mi impresión es que las personas que dan el peor trato son también las que tienen que trabajar con muchas personas a la vez.
Encuentro cierta incongruencia: no hay suficientes donadores, queda claro, pero si el personal de instituciones públicas no puede lidiar con la “escasa” cantidad de donadores que van, ¿qué pasaría si en verdad fueran todos los que deben ir? Por otro lado ellos no invitan a la donación sino que ponen como condición tener cierto número de paquetes de sangre para darle al paciente el trato que requiere como programar su cirugía o darle el alta. Así que la situación se vuelve tanto peor, no solo tengo que aguantar las imposiciones (cuando la esencia de donar es hacerlo voluntariamente y convertirlo en obligación no opino que invite a mejorar una cultura de donación), también un mal trato.
Concluyendo, ¿qué sería un buen trato? Un ambiente que aproveche el tiempo y que al menos facilite explicaciones y privacidad. Se me ocurren algunos ejemplos:
Realizar un sistema de citas (como en el IFE), en el que lleguen 40 personas a las siete, otras cuarenta a las ocho, otras cuarenta a las nueve… Tal vez los últimos que lleguen del grupo de las nueve sean atendidos hasta las once pero habrán esperado dos horas en lugar de cinco o seis.
Colocar ejemplos ya contestados de los formatos de información del donante y del receptor, con todas las posibles respuestas, tal vez en un anuncio visible a todo el público o en fotocopias pegadas a las tablas de escribir que le dan a cada persona.
La enfermera enlista las condiciones para poder donar y los que no cumplen alguna de ellas pueden quedarse en su lugar mientras el resto pasa a la toma de signos vitales o pueden ir pasando a alguna habitación contigua, lo que sea más cómodo y que permita que otra persona resuelva sus dudas sin evidenciarlos frente al grupo completo, haciendo énfasis en por qué no pueden donar y qué debe pasar para que donen en un futuro (promoviendo la cultura de donación).
Realizar formatos de invitación a donar, para que la persona que no pudo donar se lleve por escrito los requisitos de donación con el propósito de invitar a al menos dos personas que tomen su lugar, y que lleguen bien informados tanto de los requisitos como de los peligros de mentir como donantes.
Tener información disponible en Internet, por parte de la misma institución, para hacer público los detalles específicos que el público deba saber: Aproximadamente cuánta sangre necesita cada paciente según sus condiciones, si se pueden hacer donaciones previas al internamiento, si el banco de sangre aceptará donaciones en días festivos, qué grupos sanguíneos hacen más falta, etcétera.
GCO

Me uno a los pensamientos y reflexionas de mi hijo, le agradezco haber escrito ésto y te pido, amable lector, que si lo lees, lo difundas con el fin de levantar la voz, de impedir que esto siga ocurriendo una y otra vez.


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Ubicación:Altar,Zapopan,México

La tierra triste

Hace algunos meses dejamos atrás la ciudad donde vivimos por poco más de once años. Por razones que no vienen al caso en esta nota dejamos este lugar. Ahí buscamos hacer nuestras vidas ya como amplia reconstituida, logros y fracasos colorean esta estancia.
Ayer regresé por primera vez en todo este tiempo y me encontré con lo que cada día me robaba ánimos y convicciones. Una ciudad con una ubicación extraordinaria, con clima mayormente de fresco a frío, muy cerca de un bosque extraordinario, de pequeños pueblos espléndidos, de haciendas, de conventos; ubicada a no más de una hora de la ciudad capital del país.
Mi primera visión es la entrada por la México-Pachuca, triste llena de negocios de todo tipo, el encarpetado dañado y el polvo, ese polvo que todo lo cubre, lo invade, que eso que parece bruma no sea otra cosa que partículas de polvo.
Me encontré con una ciudad deslucida, tristona, poco acogedora. Sus camellones secos con su pasto moribundo. Las avenidas con poca circulación que permitía ver prados, verjas deslavadas o decoloradas. Una barda por aquí, otra por allá, todo con un alo de desencanto que no hizo más que acentuar mi tristeza por este lugar.
Aquí hay personas honestas y trabajadoras, pocos buenos amigos que son entrañables, aquí quedan el café, los tamales, la barbacoa, lo gualumbos, las chalupas, aquí descansa un sueño roto que llevó a tomar decisiones definitivas sobre el futuro.
Me quedo apesadumbrada, ayer que nos instalamos en el hotel, en un cuarto piso, con dos ventanas, la vista que devolvían, era triste: viejas casas, estacionamientos, espacios quizá abandonados. Mirando del otro lado, era posible ver la montaña forrada de casas, esa vista era mejor al menos, se podían observar las sinuosidades de la naturaleza ocultas por innumerables construcciones más bien pobres.
Por la noche el viento fresco que me llevó a ponerme una chamarra que hace meses no toco. La buena charla con buenos amigos alegró mi estancia. Los recuerdos, las anécdotas, la historia de eventos recientes, nos llevaron a una agradable velada, tiempo rico el transcurrido en ese pedazo de noche fresca.
Al otro día, corriendo de aquí para allá por el poco tiempo del que disponíamos, desayunamos en nuestro puesto de barbacoa habitual, estaba contenta, sin embargo, me encontré que apenas tenía hambre y que no me supo igual que antes, ¿Era tristeza? ¿Era nostalgia? No lo se en realidad.
Salimos alrededor de las dos de la tarde, en el regreso dormité casi todo el tiempo invadida por una tristeza triste que no puedo definir. ¿Será el pasado? ¿Será el futuro?





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