martes, 3 de septiembre de 2013

Comenzando a "Flippear"

Les comparto una presentación a través de la cual se explica la Flipped Classroom, una nueva metodología para trabajar de manera más activa con los/as estudiantes:

lunes, 26 de agosto de 2013

Pensándote mi México amado...



Diré con una épica sordina: 
la Patria es impecable y diamantina.

Ramón López Velarde

Cada día como muchas otras personas agradezco por tantas bendiciones. Fuerte y quedito repetidamente declaro con convicción que soy una persona bendecida. Sin embargo, como dice Mafalda en una se sus tiras, a veces me entra "una como basurita en el corazón". Como todos/as la violencia que nos habita permea nuestras vidas, nos invade, nos exige que nos dejemos llevar y a veces lo permitimos.
Salgo a la calle y me encuentro con una persona que pide limosna, si le digo que no me dice un "gracias, Dios la bendiga" en categoría mentada de madre. Si le doy, aumenta el círculo vicioso dentro del cual vive. Veo a los tragafuegos y se me encoje el corazón, qué vida es esa vida que eligió ese ser que apenas conserva su apariencia de persona entre el humo, el hollín y el color negro que se ha asentado en su piel. Veo autos que corren, que agreden, en esos autos transitan personas que una y otra vez dan evidencia de sus enojos y frustraciones, de sus rabias y luchas sin respuesta. Casi todos tienen prisa ¿de qué? ¿de tiempo o de vida? ¿porqué corren tanto? ¿porqué se exponen y exponen a los demás?
Las motos, las motos se han convertido en una pesadilla. Están en todas partes, lo invaden todo. No hay vía rápida donde no nos encontremos con una moto de baja potencia, sobre la cual su conductor suela ir sin protección alguna pero si esquivando un carro y otro exponiéndose y exponiendo a los/as demás. Comprendo que si ahora hay muchas más motos que antes tiene que ver en la mayoría de los casos con pobreza. Cuando veo a una familia trepada en uno de estos aparatos donde apenas caben, más que enojarme me entristezco, no andan así por gusto, es por necesidad. Esas familia acostumbran circular por las laterales, lo mejor posible. Lo pesado está en los pasos, en los puentes, en las vías rápidas, no respetan nada ni a nadie. Espacios para todos/as, respeto de unos/as y otros/as es lo menos que podemos brindarnos y brindar.
La ciudad está bella, se la observa a primera vista limpia, vaya que este año la lluvia nos ha salvado del calor inmisericorde; se ve verde por todos lados, pero debajo de esos verdes repletos de matices hay basura, hay suciedad, hay trampas que tapan las alcantarillas... hay puentes y calles agraviadas por la corrupción de las tranzas en las cuentas de los materiales, en las incompetencias de sus constructores, en la irresponsabilidad de quienes deben vigilar el buen uso de los recursos; hay ciudadanos y ciudadanas que no comprenden que hay que ejercer nuestro derecho a ser parte activa de la comunidad.
Observo casas cuyas paredes y rejas han sido grafiteadas por "sombras" anónimas que vacían sus incapacidades en la destrucción de lo que no es suyo. Me encuentro con árboles que han sido dañados, así nada más por que sí, pienso en una hermosísima ceiba en el retorno de San Agustín que a pesar de sus heridas no dejó de regalarnos sus espléndidas flores de un rosa intenso muy particular.
Basta con detenerse fuera de cualquier institución educativa para recibir y ser parte de las agresiones a peatones, ciclistas y autos que lo permitan. La tercera y la cuarta fila son comunes por las prisas, las cerradas y encimadas de vehículos son constantes, la imposibilidad de pensar en el/la otro/a es una realidad. A su sombra (de las instituciones educativas), están el bullying que muchos/as docentes y directivos/as dicen "no ver", el acoso laboral expresado de mil y una formas "tenues", "sutiles". La violencia entre educandos, la violencia entre educadores, la violencia de unos y otros que viene de casa, de la vida, de lo más profundo de cada ser.  
Miro atenta los rostros que me rodean y la mayoría tienen expresiones o distantes o enojadas o fastidiadas, o cansadas... pocos/as, muy pocos/as sonríen. Si acaso, logro una mirada esquiva, nada más. Incluso, pocos/as niños/as responden a mi sonrisa o a mi saludo con la mano. Rostros cuyas miradas, como escribía Carlos Pellicer, "Los ojos. Por los ojos el Bien y el Mal nos llegan. La luz del alma en ellos nos da luces que ciegan, Ojos que nada ven, almas que nada entregan."
Si prendo la televisión para ver un noticiero, me encuentro con la crónica del mal, del amarillismo, de las sinrazones repetidas una y otra vez porque "no hay nota" o sólo se espera que eso sea lo que debamos mirar como tontos irredentos. Si hojeo el periódico, salvo la sección de Cultura y Ciencia, prácticamente todo lo demás es una relatoría de malas noticias y/o errores y/o chismes de mal gusto, pobre de la mujer que aceleró en lugar de frenar, no la han dejado en paz todo el fin de semana. Qué tristeza por los padres de los desaparecidos del antro del DF, de los familiares de tantas y tantas personas que no han regresado a sus hogares. Por los padres y familias de los pequeños de la guardería ABC. Qué dolor por los feminicidios, la trata de personas, por la violencia intrafamiliar, por los niños y niñas. Qué pesar tantas muertes, tantas soledades. Qué rabia de ver tantas mentiras, tantas falsedades, tantas postergaciones de lo importante. Qué enojo ver cómo la tan llevada y traída educación sigue secuestrada en la irresponsabilidad de generar ignorancia innecesaria.
Qué tristeza mi México cuando te pienso, te amo tanto y te veo tan arrumbado y polvoso. Te veo tan triste y a merced de interesas que no representan pasión por tí. Te pienso mi México y me pongo triste. No cejo en mi lucha por lo que me toca y no es bastante. No puedo no amarte si eres tantas cosas. No puedo evitar esta tristeza que me desgarra cuando te pienso en los últimos tiempos. Tu historia es difícil y maravillosa, complicada y contrastante, amor y desamor, luz y sombra. Pensándote mi México amado me duele el corazón.

lunes, 11 de marzo de 2013

Pensándote Barcelona

A  Merche, donde quiera que su espíritu vuele.

Una Barcelona metida en mis sentidos, en mi razón, en mi alma... a veces te recuerdo alegre, casi traviesa; otras triste y misteriosa. Una Barcelona llena de sueños, de historias sorprendentes, la Barcelona de Joaquín y Merche, de Aris, de Jenny, Gerardo, de Elisena. Una Barcelona orgullosa, indemne al paso del tiempo, contestataria, fuerte y sensible. La Barcelona de sus casas, del Tibidabo, de Pedralbes, de la Catedral. Una Barcelona firmada por Antonio Gaudí quien permanece intemporal a pesar de su paso por este mundo haca ya más o menos un siglo.

Barcelona de edificios, de parques, de plazas, de paseos, de museos, de barrios. Ciudad condal de libros, música, comida, artistas, amigos. Ciudad amada y añorada por mí con los ojos de la sensibilidad, del arte, del amor a la vida.

Ciudad que alberga a mi querido amigo Joaquín Millán a quien le deseo lo mejor del mundo, sosiego en estos días difíciles, razones de vida suficientes para seguir el día a día rindiendo homenaje a su brújula, a su amada Merche.

martes, 15 de enero de 2013

Starry, starry night de Don McLean

video

Un canto a la obra de Vincent Van Gogh y al mismo pintor es la canción de Don Mc Lean compuesta en los años 70 después de hacer un recorrido por las pinturas del artista holandés.

También puedes ver este video en:



domingo, 11 de noviembre de 2012

La vida que se va y la esencia que trasciende

In memoriam
 Invierno Azul Alaska
 
 
En este maravilloso cielo es posible que la esencia se mantenga
 
Así, nada más, sin pensar, sin detenernos, sin más, transcurrieron más de 30 años desde que nos conocimos. Hoy, querida amiga has partido. No supimos de una y otra por muchísimo tiempo; sin embargo, este alguien que siempre estuvo ahí, perteneciendo a mi mundo de presencias silenciosas, nunca se perdió en la distancia.
 
Un buen día encontré en mi FB una petición de amistad de "Inviernoazul Alaska" y no la acepté, pensé que sería alguien completamente ajeno a mí. Tiempo después volvió a aparecer otra solicitud de amistad y tampoco acepté, finalmente, no hace ni un año al volver a encontrar otra petición de amistad de "Inviernoazul Alaska", me metí a explorar, a tratar de descubrir quién era observando sus fotos. Después de ver varias, reconocí sus rasgos, reconocí espacios comunes, compañeras-amigas comunes y encontré que era mi vieja amiga Adriana.

Encontrarnos fue excelente, fue recuperarnos como si nos hubiérmos dejado hacía poco tiempo, fue como seguir sin que hubiera pasado tanto tiempo.Tuvimos tiempo de ponernos al día, de darnos apoyo, de "escucharnos", de echarnos porras, de reirnos por horas compartiendo fotografías, lo único que faltó fue podernos encontrar físicamente.

Iniciamos un proyecto que se fue truncando por el ritmo de trabajo, por que andábamos del tingo al tango, pero arrancamos una página llamada "Enredadas" y esto por iniciativa tuya, buscamos escribir sobre nuestros enredos cotidianos, sobre nuestras preocupaciones en torno a la juventud, sobre este México tan amado y quebrantado. La página existe, nuestros enredos están ahí truncos, sin mucho avance, me prometo darle vida, darle continuidad como una forma de homenaje, de conmemoración a alguien que en estos pocos meses me llevó a mirar cosas de la vida que había ido dejando pasar.

Soy una persona depresiva, soy alguien que sabe de depresiones constantes y que más de una vez ha querido morirse; estos meses, al ver la lucha feroz de tu vida por vivir, por inyectarle fuerza, por mantenerse en pie de guerra contra el mal maldito del cáncer. Aprendí que no es derrumbándose que se gana la vida; no es dejándose llevar por el desánimo que se da la cara a la vida; no es queriendo morirse que se vive de cara a la vida. Gracias amiga, gracias por dejarme aprender que puedo levantarme y dominar este mal interno que no se compara en modo alguno con lo que has debido pasar. Mi alma me ha dolido mucho, mucho tiempo, me duele pero ahora de una manera distinta y eso debo, quiero agradecértelo a tí

Esta mañana, al entrar a mi FB, me encontré un breve mensaje: "Inviernoazul Alaska ha fallecido". Me quedé en blanco, poco a poco me fui recuperando. Sabía que cualquier día de estos sucedería, aun así fue inesperado. Me senté y pensé y pensé y lo único que atiné a hacer fue ponerme a ver fotografías. Te ví alegre, fuerte, debilitada, cansada, traviesa, guapísima y más con el último look que publicaste. Me reí de nuestras conversaciones y te recordé con el uniforme azul marino en el tercer piso del Irapuatense cuando venías del área de internas.

Pensando en tí, he descubierto esta tarde que desde pequeñas te admiraba, admiraba tu aplomo, tu sonrisa espontánea, tu manera de hacer travesuras, tu seguridad. No lo sabía, han debido pasar este montón de años y que partieras para reflexionar y descubrir qué es lo que te hacía tan especial e inolvidable. Qué era lo que hacía que fueras una de mis presencias silenciosas.

Invierno Azul Alaska, Adriana, gracias por volver a mi vida aunque haya sido por tan breve tiempo, gracias por regalarme tu tiempo tan valioso, por tener palabras de aliento para Alejandra, por compartir con mi hermana y conmigo el proceso tremendo de tu enfermedad. Gracias amiga por enseñarme a volver a tomar al toro por los cuernos y mirar hacia adelante.

Cocinando, no he dejado de pensar en tí y he recordado las imágenes de esos postres maravillosos que mostrabas en tus fotografías del "feis", recordé cuando anunciaste que ibas a hacer pastes. Recuperé la imagen de tu madre y de tu padre y los recordé. Descubrí que hay mil y una razones para hacer de los pequeños grandes detalles, fortalezas para salir adelante. Reaprendí de tu energía, de tu inquietud como cuando éramos unas jovencitas.

Me descubro sintiendo profundamente tu partida, pensando en tus hijos, en tu mariposa, en tu mamá, en tu papá, en tus hermanos. Me descubro conversando con Isaura, esa persona que he conocido a través de tí y que también me enseña la fuerza de ser una guerrera.

Adriana, mi guerrera, mi ejemplo, mi amiga... que tengas buen viaje, que el Señor te cubra con su luz y te llene de paz y tranquilidad. Aquí muchísismas personas lamentamos tu partida, aquí muchas personas tenemos la seguridad de que estarás presente. Aquí, muchas personas, agradecemos la oportunidad de haber sido tocadas por tí. Gracias, descansa en paz y que tu esencia perviva por siempre.