
David es alguien particular, seguro que pronto estará construyendo su blog (aquí entre nos, no resistirá la tentación). David, digamos que es algo así como la extensión de mis manos y mis piernas. Se siente el dueño de mis pensamientos y cada vez que me preparo algo de comer, él piensa que TIENE derecho a apropiarse de mis creaciones (él dice "¡qué! ¿no?").
David es un chavo como muchos de su edad, pero diferente también, es enorme en tamaño y también en corazón, aunque también a veces tiene una pereza enorme que puede invadirlo. David me ayuda, me acompaña y a veces se rebela pero al final del día, hasta ahora, siempre está ahí.
David es un buen compañero de aventuras y aunque dicen que su edad y la mía no se llevan, que su lazo familiar con el mío es una relación imposible, él es un adolescente y yo su mamá, la verdad es que la pasamos súper la mayor parte del tiempo, reímos y bromeamos mucho y nos hacemos la vida más ligera.
David es mi primera entrada porque es él quien ahora que comienzo a explorar esto de hacer blogs, también me acompaña.